Desde la comunidad andina de La Esperanza, en la provincia de Imbabura en Ecuador, tres socias impulsan un emprendimiento que busca dar mayor visibilidad y valor al bordado tradicional de las mujeres indígenas kichwas, convirtiéndolo en una fuente de oportunidades y desarrollo. 

Perfil

  • Nombres:

    Karen Noboa, Luisa Valecillo y Jessica López

  • Idea de negocio:

    Crear prendas y accesorios bordados a mano por mujeres indígenas kichwas 

  • Nombre de la empresa:

    Samillari

  • Sitio web:

    Instagram: @samillari.ec

  • Sede principal de la empresa:

    Ecuador

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Karen Noboa, una de las tres fundadoras de Samillari

 Samillari nació en la parroquia rural de La Esperanza, en Ibarra, Ecuador, una zona donde viven alrededor de 12 comunidades indígenas y donde el bordado forma parte de la vida cotidiana. Aunque tanto mujeres como hombres realizan esta actividad, el emprendimiento pone especial énfasis en dar visibilidad, voz y valor a las mujeres indígenas que conservan esta tradición. 

Detrás de Samillari están tres socias: Luisa Valecillo y Karen Noboa, quienes viven en Ecuador, y Jessica López, quien reside en Alemania desde hace aproximadamente 30 años. La colaboración entre ellas dio forma a una idea que conecta ambos países y busca llevar el trabajo de las bordadoras a nuevos mercados. 

El nombre del emprendimiento es Samillari, es una palabra kichwa que nosotros unimos y que significa ‘la luz que trae bienestar y abundancia’

Karen Noboa

El emprendimiento ya cuenta con sus primeras piezas: prendas como camisas y blusas, además de bolsos y cosmetiqueras. Cada una es elaborada a mano y con atención al detalle. Donde ninguna prenda es producida en serie y cada prenda requiere tiempo y precisión, desde la elección del hilo hasta el último remate. 

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Actualmente, entre cinco y seis personas participan como bordadoras en Samillari. Para las Luisa, Karen y Jessica esto representa una oportunidad para contribuir a la economía de las familias de la comunidad y, a futuro, ampliar la red de bordadoras que forman parte de Samillari. 

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Para Samillari, el proceso también implica aprender y compartir conocimientos. Luisa, Karen y Jessica se inspiran en el principio kichwa “Randi Randi”, entendido como un “dar-dar”: una lógica de reciprocidad y colaboración que refleja la manera en que quieren construir el emprendimiento y su relación con las mujeres de la comunidad. El apoyo de GIZ, a través de la iniciativa “Ideas de Negocio para el Desarrollo”, ha acompañado el emprendimiento desde sus primeras etapas, desde el desarrollo de la idea hasta aspectos relacionados con la mejora de la producción y su comercialización. 

Con una visión de futuro, las socias esperan construir una comunidad cada vez más grande de bordadoras que puedan participar en Samillari y fortalecer sus oportunidades económicas. En palabras del propio emprendimiento, cada prenda busca ser mucho más que un producto: “teje oportunidades, fortalece identidades y conecta culturas”. 

A continuación encontrará más información sobre las ofertas disponibles para la diáspora ecuatoriana.