Sandra_Chogllo.jpg

Sandra nació en la comunidad de Alfapamba, provincia de Chimborazo. Vivió allí hasta los 16 años, cuando se trasladó a Gualaceo para reencontrarse con su madre. A los 18 comenzó a trabajar en las plantaciones de rosas de la zona, donde conoció al padre de sus hijos y decidió establecerse en la región. Desde el año 2010 vive en la comunidad de Jerusalén, provincia del Cañar. 

Hoy, Sandra tiene tres hijos: dos niñas de 11 y 5 años, y un niño de apenas 7 meses. Su rutina empieza a las cuatro de la mañana, cuando prepara el desayuno para su familia antes de salir al cerro a cuidar el ganado. Al volver del sembrío, Sandra organiza a sus hijas para la escuela y cuida a su bebé, que requiere atención especial por un serio problema de salud. En su hogar, las tareas de cuidado se combinan con la crianza de animales, por eso, luego de hacer el almuerzo para la familia, Sandra recoge hierba para los cuyes y en la tarde vuelve al cerro. Aun así, de seis de la tarde a ocho de la noche, Sandra asiste a un curso de nivelación en línea, con la meta de ingresar a la universidad.  

Sandra se graduó del colegio hace dos años, a los 36 años, estudiando a distancia mientras trabajaba. “A mí me encanta contabilidad y administración”, dice Sandra, aunque no hay esa carrera a distancia en el instituto superior que queda en Cañar. Sandra no podría estudiar más lejos por el cuidado de sus hijas y de su pequeño niño.  

Desde hace algunos años Sandra forma parte de ASOAGROCUY, donde ha encontrado apoyo, nuevos canales de comercialización y, sobre todo, compañeras con quienes compartir el esfuerzo diario. Sandra sueña con que la asociación pueda “sobresalir, cumplir metas, que sea conocida no sólo a nivel provincial, sino, más allá, ¡qué podamos exportar nuestros productos!”

Más información sobre las ofertas disponibles para la diáspora ecuatoriana se puede encontrar a continuación.